¿Qué saber de la Ciudadela y el Castillo de Carcasona?

Si te apasiona la época medieval, los castillos y las murallas, seguramente has oído hablar del Castillo de Carcasona, ubicado en la Ciudadela de Carcasona (la ciudad fortificada más grande de Europa con sus murallas intactas). 

Entrada a la muralla y al castillo de Carcasona
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La ciudadela se encuentra ubicada en la comuna francesa de Carcasona, al sur de Francia entre Perpiñan y Toulose. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997.

Si tienes planeado visitar el Castillo de Carcasona, te dejamos el enlace para que puedas reservar tu entrada que incluye el castillo y las murallas, y así evitar perder tiempo en filas innecesarias.

Ahora que ya tienes tu boleto, sigue leyendo este artículo en el que te contaremos todos los detalles que no te puedes perder durante tu visita a la Ciudadela y al Castillo de Carcasona.

Ciudadela de Carcasona – Consejos para el recorrido

La fortaleza de Carcassonne, conocida como ‘La Cité‘, domina el mapa turístico de la región de Languedoc

Está constituida por un total de 53 torres, unidas por dos enormes paredes concéntricas, rodeadas por un foso, y salpicadas aquí y allá por barbacanas, pórticos y puentes de tiro. Dentro de estas fortificaciones se encuentra un castillo, una iglesia y un pequeño pueblo.

Todo esto se encuentra ubicado en la cima de una colina, lo que le brinda excelentes vistas de la ciudad moderna de Carcasona al oeste, el río Aude y el Canal du Midi al norte, y los Pirineos a menudo cubiertos de nieve al sur .

¿Sabías qué? La ciudadela de Carcasona es la segunda atracción turística más popular de Francia.

La ciudadela es visitada por miles de visitantes cada año, y por este motivo algunas restauraciones no han sido del todo acertadas. Este es el motivo por el que quizás respires el aire medieval de la ciudad mezclado con un poco de ficción para turistas. Pero que esto no te confunda, ¡la visita a la Ciudadela y al Castillo de Carcasona vale completamente la pena! 

Un paseo por el corazón de Carcasona es la oportunidad perfecta para ver la arquitectura militar medieval (y romana), y para disfrutar de las vistas del Castillo de Carcasona, de la ciudad moderna y de las montañas que rodean la zona. 

Y para que te lleves la mejor experiencia, a continuación podrás encontrar toda la información necesaria con la que visitar la Fortaleza y el Castillo de Carcasona de manera correcta. 

Horario de visita

El horario de visita es de 9:30 a 17:30 en temporada de otoño/invierno (1ero de Octubre al 31 de Marzo), y de 10:00 a 18:30 en temporada primavera/verano (1ero de Abril al 30 de Septiembre)

Si quieres una visita tranquila donde puedas tomar algunas fotos sin luchar con los turistas por el lugar perfecto, lo ideal es visitarlo bien temprano en la mañana, cuando el recinto abre sus puertas o llegando al final de la tarde, pasado el almuerzo. El recorrido te llevará unas 3 o 4 horas a paso normal.

Obsérvala desde la distancia

Castillo de Carcasona de lejos

No importa de qué forma llegues a la Ciudadela de Carcasona, lo primero que tienes que hacer antes de llegar es pararte a verla desde lejos; es una de esas postales que jamás se olvidan. Aprovecha una caminata por la rivera del río Aude al atardecer, y a la altura del Puente Viejo empieza a subir: tendrás la foto perfecta y son solo 20 minutos de caminata.  

La vista desde la distancia es, con toda seguridad, el momento más memorable de un viaje a la Ciudadela de Carcasona.

Ve a contracorriente

Para evitar ir con las multitudes, es mejor que cambies el orden del recorrido que harías por instinto. 

Lo que conviene hacer es ingresar a la ciudadela de Carcasona por la “Porte Narbonnaise” y, en lugar de caminar directamente a través del puente levadizo hacia la ‘ciudad’, gira a la izquierda y camina por el espacio entre los dos conjuntos de paredes. En este punto tomarás conciencia de la gran escala de las paredes y notarás la combinación de materiales utilizados a lo largo de los siglos, desde delgados ladrillos romanos hasta la piedra de río medieval apilada. 

Gira a la derecha cuando llegues a Porte St Nazaire, y entrarás a la ciudad por el extremo sur, donde encontrarás la Catedral de St Nazaire, una hermosa estructura que merece una visita rápida. 

Desde aquí, tomarás el camino que lleva al Castillo de Carcasona, el «corazón» de la ciudad fortificada. Para ingresar te pedirán el ticket de entrada, y si te apetece, puedes contratar una audioguía ahí mismo. El boleto también te dará acceso a las murallas, lo más maravilloso de la ciudadela de Carcasona.  

Las vistas desde las murallas son excelentes, tanto si miras a la ciudad nueva, al río, al canal o a los Pirineos, como si miras hacia el interior a través de las ranuras y las terrazas de la ciudadela, las imágenes que vayas a observar seguro te impactarán.

A continuación pasarás por algunas de las torres romanas en forma de U, con sus distintivos ladrillos rosados ​​y techos de terracota poco profundos, así como por las enormes torres medievales.

Castillo de Carcasona desde adentro

Pasea por el pueblo

Una vez que salgas del castillo, aprovecha el tiempo que te quede para dar un paseo por las callejuelas del pueblo dentro de la ciudadela. Verás que hay algunas tiendas y edificios más modernos, pero seguirás encontrando paredes y torres que te llevarán de viaje en el tiempo. 

Visita el Castillo de Carcasona

El castillo tiene una señalización algo deficiente, por lo que encontrar cada número de la audioguía en el recorrido no es fácil. Dicho esto, es importante subrayar que la audioguía te dará algunos datos interesantes de la historia de las fortificaciones, a la vez que te traducirá el cortometraje sobre Carcasona que se proyecta dentro del castillo. 

Si quieres ir con una idea clara de lo que podrás ver durante tu visita, más adelante hablaremos un poco más en profundidad sobre el Castilo de Carcasona. 

Ciudadela de Carcasona – Historia

Si bien hay pocos registros, se cree que el primer asentamiento celta en esta colina comenzó alrededor de 3.500 a.C. Este asentamiento se convirtió en un puesto comercial bastante importante, especialmente en la época romana, al estar a medio camino entre las florecientes ciudades de Toulouse y Narbona. 

Fueron los romanos quienes construyeron las primeras fortificaciones aquí, para proteger su ciudad comercial de las tribus que merodeaban la zona. Esto podrás notarlo en los restos de los delgados ladrillos que aún se ven en las murallas del norte

La región de Languedoc (en ese momento Septimania) finalmente cayó ante los visigodos en el año 462 d.C, quienes siguieron trabajando sobre las fortificaciones. 

En el siglo VIII, el poder se había movido hacia el este y hacia el sur, y fueron los conquistadores sarracenos (árabes) quienes presionaron a través de España y el sur de Francia para tomar Carcasona en el año 725.

El siglo XI había visto el surgimiento del catarismo, una secta separatista del cristianismo que evitó la lujosa pompa y la corrupción del catolicismo ortodoxo, promoviendo una vida más ascética de pureza y abnegación. 

La propagación del catarismo en el sur de Francia, el sur de Alemania y el norte de Italia fue una señal de alarma para Roma. El papa Inocencio escribió al rey Augusto de Francia, pidiéndole que enviara una cruzada a Languedoc para librarlo de los herejes, y así comenzó una guerra entre los nobles ambiciosos del norte y la nobleza del sur de Francia, simpatizante de los cátaros y ansiosos por aferrarse a sus tierras.

Cuando a principios del s.XIII los católicos recuperaron Carcasona, libraron finalmente a toda la región de la “amenaza cátara”. En el proceso, construyeron el exterior de las paredes concéntricas de la ciudadela y agregaron cámaras al castillo del conde.  

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Carcasona en ese momento se consideraba inexpugnable, y se convirtió en un punto fuerte vital a lo largo de la volátil frontera entre Francia y Aragón. Era el arma más poderosa de Francia, un punto desde el cual el reino en crecimiento podía proyectar poder.

Ahora bien, la realidad es que el éxito de Carcasona contribuyó a su propia caída. A medida que Francia creció, su frontera se movió siempre hacia afuera, hasta que en 1659, la provincia de Rosellón se sumó al reino y Carcasona se encontró dentro de las fronteras

Con este movimiento, la ciudad ya no estaba estratégicamente ubicada, por lo que su influencia se atenuó. En los siglos siguientes, el castillo y sus muros pasaron al olvido y dejaron de tener mantenimiento.

Para el siglo XIX, la otrora espectacular Ciudadela de Carcasona se había convertido en una ruina desmoronada sobre una colina. Debajo, la nueva ciudad de Carcasona, más grande y también amurallada, se había convertido en un bullicioso centro de textiles y comercio.

Napoleón sugirió que se desmantelara la ciudadela, ya que gran parte de las piedras de las paredes había sido robada. En 1849, el gobierno francés decretó que Carcasona debería ser destruida, pero la población se resistió y en el año 1853, el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc fue nombrado para restaurar el Castillo de Carcasona a su gloria original, un proceso que tomó 50 años.

Al momento de restaurarlo, importó más hacerlo espectacular que mantener la autenticidad, por lo que Viollet-le-Duc fue más tarde criticado por restaurar demasiado los muros y la ciudadela, y por imponer un aspecto demasiado septentrional en la estructura, con empinadas tejas de pizarra que reemplazaron lo que eran seguramente techos o tejas de terracota.

En la década de 1960, en un intento de introducir una restauración más natural, algunas de las torres de las murallas recobraron una apariencia romana tardía: torres en forma de U de ladrillo rosa suave, con ranuras de terracota de pendiente baja. 

Hoy, a pesar de la parafernalia que puedas encontrar, podrás ver lo que alguna vez fue el escenario de una gran tragedia, lucha, crueldad y triunfo: la joya histórica de la corona de Languedoc, la Ciudadela de Carcasona

Qué ver en el Castillo de Carcasona

Para que te hagas una idea de qué incluye tu boleto, te contamos qué verás dentro del Castillo de Carcasona.

El castillo está empalmado a las murallas exteriores de la ciudadela y su construcción se realizó en dos tramos: la primera parte se erigió en el año 1130 aproximadamente, bajo las órdenes de Bernard Aton IV. Luego, entre los años 1228 y 1239, el castillo se transformó en parte de la fortaleza dentro de la ciudad. 

Todas las torres tienen cuatro pisos, techos abovedados en las plantas inferiores y planos en las superiores. El castillo cuenta hoy con 9 torres en total, dos de las cuales se mantienen desde la época visigoda. La torre más sobresaliente del castillo es la Pinte, una atalaya rectangular, que se diferencia de todas las otras torres con forma de herradura.

Otras instalaciones del castillo que visitarás son: una pequeña capilla con forma de trébol de época románica; los matacanes, galerías de madera desde donde atacaban a los enemigos y la barbacana, justo frente a la puerta de entrada al recinto y utilizada como puesto defensivo de vanguardia. También te encontrarás con el patio rectangular rodeado de edificios de los siglos XII hasta XVIII.

Tour privado por Carcasona

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Si la historia te apasiona y quieres saber sus curiosidades, anécdotas, detalles y secretos, también puedes hacer un tour privado en español, en el que tendrás a tu disposición un guía que te contará absolutamente todo sobre la Ciudadela y el Castillo de Carcasona. Así, recorrerás la ciudad a través de sus muros, pasando por sus 52 torres, mientras oyes la historia de Carcasona. 

Hasta aquí llega nuestro repaso por la Ciudadela y el Castillo de Carcasona, dos joyas arquitectónicas, históricas y culturales de Francia que no te puedes perder. Si te gusto este artículo o crees que puede ayudar a algún amigo o familiar a preparar su viaje, ¡no dejes de compartirlo!

Y si eres tú quien va a viajar a Carcasona, no dejes de visitar la web oficial de turismo de Carcasona para descubrir muchas otras actividades que realizar en la región, y nuestra página dedicada a Francia, para encontrar guías de algunas de las localidades más turísticas del país.

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1 comentario en «¿Qué saber de la Ciudadela y el Castillo de Carcasona?»

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