Conociendo el castillo del Rey Loco y el palacio de Linderhof

Alemania cuenta con una enorme cantidad de castillos, uno más espectacular que el otro. Algunos de ellos están relacionados con la figura de Luis II de Baviera, conocido popularmente como el Rey loco. El más popular de estos castillos, conocido como el Castillo del Rey loco, es el castillo de Neuschwanstein, un lugar que vale mucho la pena visitar. 

Si estás pensando en visitar este o algún otro castillo de los creados por Luis II sigue leyendo y entérate de todo lo que necesitas saber.  

¿Quién fue el Rey Loco? 

Estuviera realmente “loco” o no, la pasión del rey Luis II (Ludwig II) por la construcción de castillos lo arrastró a una vida turbulenta que, finalmente, desencadenó en una misteriosa muerte. 

Luis II era un joven alto y apuesto de solo 18 años cuando accedió al trono de la Baviera independiente en 1864. No le gustaba la política y luchaba por reconciliar su intensa fe católica con su creciente atracción por los hombres. Su solución fue retirarse de la sociedad y sumergirse en el mundo de los libros, la poesía y la música, en particular la ópera wagneriana, siendo el propio Wagner un amigo personal. 

El excéntrico y generoso Luis II, o el “Rey loco”, como lo llamarían los libros de historia, fue considerado en vida poco más que un lastre. Ahora bien, la realidad es que más de 125 años después de su muerte, su legado en forma de castillos esparcidos por toda la región, particularmente en Neuschwanstein, Linderhof y Herrenchiemsee, ha servido para atraer a millones de visitantes al sur de Alemania. 

Su forma de gobernar, en la que sobresalían gastos descontrolados y pensamientos a favor de la unificación de Alemania, idolatraba a Luis XIV, el Rey Sol francés, a tal punto que mandó a construir el palacio de Herrenchiemsee con la intención de emular el archi conocido Palacio de Versalles. 

Imagen del castillo de Neuschwanstein

La muerte del Rey Loco 

El Rey Loco no tiene ese apodo por accidente: durante años pasó la mayor parte del tiempo absorto en su propio mundo de fantasía a expensas de los asuntos de estado. Finalmente, la construcción de uno de sus castillos arrastró al estado bávaro a una virtual bancarrota, lo que hizo que sus ministros lo depusieran, tras acusarlo de locura. Una vez depuesto, lo enviaron al castillo del lago Starnberg para que cumpliera una suerte de “prisión domiciliaria”.  

Al día siguiente de llegar a la que sería su “cárcel”, el Rey Loco fue hallado muerto en el lago Starnberg. Había desaparecido unas horas antes, cuando había decidido salir a caminar con su psiquiatra, cuyo cadáver fue encontrado también junto al de Luis II.  

La declaración oficial de la muerte fue suicidio, aunque las circunstancias de la muerte del monarca son, aún hoy, tema de debate: en la autopsia no encontraron agua en sus pulmones, por lo que la teoría del suicidio en el lago después de asesinar a su médico no parece sostenerse demasiado.  

Hoy en día, podrás ver una cruz en el lago Starnberg que marca el lugar en el que se encontró el cuerpo del Rey Loco. Todos los años se celebra allí un servicio conmemorativo. 

Imagen del castillo del Rey Loco

Conociendo el Castillo del Rey loco

Castillo de Neuschwanstein, el castillo del Rey Loco

La ciudad medieval de Füssen, al suroeste de Múnich, es la ubicación de su creación más famosa, el castillo de Neuschwanstein, el prototipo que Walt Disney usó para el Castillo de la Bella Durmiente.  

El exterior 

El Castillo de Neuschwanstein es la obra maestra de Luis II, que ha dado lugar a millones de postales gracias a ser, básicamente, un castillo fabuloso encaramado sobre una roca que emerge del medio del bosque. 

Sus torretas, picos, ventanas a dos aguas y muros se asoman a lagos y prados distantes, y es el ejemplo ideal del castillo que uno imagina para un caballero medieval, a pesar de tener poco más de un siglo de antigüedad. En el interior, Luis II instaló electricidad y lavabos, por lo que de medieval tenía poco y nada. 

El interior 

En el interior, los accesorios y decoración del castillo del Rey Loco de Neuschwanstein no son convencionales. No hay retratos ni reliquias familiares adornando las paredes. En cambio, Luis II lo hizo decorar con frescos de escenas de Wagner, y el gigantesco Singer’s Hall fue diseñado para la ópera, generalmente para una audiencia de uno.  

Este castillo no fue el principal para Luis II, ya que cuando no estaba en Múnich por asuntos oficiales, era el palacio de Linderhof el que usaba como residencia oficial. 

El castillo de Neuschwanstein, el castillo del Rey Loco

Visita al Castillo del Rey Loco 

Si quieres disfrutar de una completa visita al castillo del Rey Loco, puedes visitar el siguiente enlace en donde podrás encontrar toda la información sobre la excursión al castillo de Neuschwanstein.  

Contratando este tour saldrás a las 9 am desde Múnich para viajar durante unas dos horas y media hasta Hohenschwangau, lugar en el que crio el Rey Loco. Después de obtener una inmejorable vista desde Marienbrück realizarás una visita guiada por el interior del castillo de Neuschwanstein, con la que podrás descubrir todos los secretos de esta impresionante construcción.  

Tras la visita, te dirigirás a la localidad de Fussen, donde también disfrutarás de una visita guiada, para luego volver a Múnich.  

Si quieres más información sobre esta visita al Castillo del Rey Loco, solo tienes que hacer clic en el siguiente botón.  

El palacio de Linderhof

Castillo del Rey Loco  y Palacio de Linderhof

El palacio de Linderhof está más dedicado a los interiores que al exterior.  

En el interior, es la obra más completa de todas las que el Rey loco llevó a cabo. Es un tesoro en forma de edificio que está tan extravagantemente untado con hojas de oro y porcelana pintada que los visitantes no están seguros de si reír o llorar.  

La habitación más asombrosa es el dormitorio, de nuevo un homenaje a Luis XIV, que solía celebrar audiencias oficiales en su dormitorio. La cama de Luis II está decorada con paisajes de unas cascadas sobre porcelana de Meissen, algo tan extravagante como llamativo.  

Pero Luis II no tenía nada que ver con Luis XIV. Él no deseaba tener a toda su corte a su lado todo el tiempo. Era más feliz rodeado de animales que de su séquito. Tanto es así que el comedor del palacio tiene una mesa solo lo suficientemente grande para uno 

Visita al palacio de Linderhof 

Palacio de Linderhof

Si aparte de conocer el castillo de Neuschwanstein quieres maravillarte con otra de las obras mandadas a construir por el monarca, existe una excursión que, tras visitar el castillo del Rey Loco te lleva de visita al palacio de LInderhof.  

Saliendo a las 8:30 desde Múnich, el tour se dirigirá directamente hacia el pueblo que se encuentra a los pies de Neuschwanstein para hacer una caminata de un kilómetro hasta el castillo. Una vez allí, realizarás una visita de una hora por el castillo del Rey Loco.  

Tras eso visitarás el lago Alpsee y Oberammergau, uno de los pueblos más bonitos del sur de Alemania.  

Ya por la tarde, será momento de descubrir el palacio de Linderhof, el único acabado completamente mientras Luis II todavía estaba vivo. En esta visita aprenderás mucho más sobre el monarca y sobre este palacio.

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¿Cómo consigo entradas para visitar el Castillo del Rey loco?

Si deseas visitar el castillo de Neuschwanstein, debes reservar una visita guiada; no puedes ingresar al castillo por tu cuenta, aunque puedes verlo desde el exterior sin comprar los boletos del tour.

Puedes contratar el tour por adelantado en línea o en el centro de venta de boletos el día de tu visita.

¿Cómo llegar de Múnich al castillo del Rey Loco? 

En tren + autobús 

Deberás salir de la estación central de Múnich rumbo a Füssen, a donde llegarás en unas dos horas. El precio del billete ronda los 18€-29€, dependiendo del servicio que contrates. Estos trenes salen durante todo el día, por lo que no te preocupes si pierdes uno; otro saldrá en una hora como máximo. Puedes comprar tu billete a través de Omio, una web en la que podrás encontrar todas las opciones de viaje.  

Una vez en Füssen, deberás tomarte el autobús número 78, que te llevará hasta el castillo de Neuschwanstein en unos 10 minutos, haciendo algunas paradas a lo largo de la ruta.  

Estos autobuses están bastante sincronizados con los trenes provenientes de Múnich, por lo que suelen salir unos 10 minutos después de la llegada de dichos trenes. La parada de autobús de Füssen a Neuschwanstein se encuentra a 3 minutos a pie del andén del tren, por lo que ni siquiera tendrás que apresurarte demasiado para llegar a tiempo. 

En coche 

Si bien alquilar un coche es una opción más cara para ir de Múnich al castillo del Rey Loco que la de ir en tren + autobús, la realidad es que vale la pena si viajas en grupo o si quieres visitar algún otro punto de Baviera o el sur de Alemania. Contar con un coche te ofrece una libertad absoluta, por lo que si quieres disfrutar al máximo de todo lo que esta región tiene para ofrecer, esta es una opción a considerar.  

Si estás pensando en alquilar un coche para ir de Múnich al castillo del Rey Loco, o para recorrer Alemania sin más, visita este enlace y compara los precios de las mejores empresas de alquiler de coches.  

Hasta aquí llega nuestro repaso sobre el castillo de Neuschwanstein

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