Agroturismo, un viaje a la naturaleza

¿Quieres pasar tus vacaciones de una manera original y en contacto con la naturaleza? Aprende a hacer dulces caseros, ordeñar vacas, cosechar el campo y despéjate por completo del trajín diario de la ciudad practicando un poco de agroturismo.

La idea principal del agroturismo o turismo rural es precisamente la de vivir por unos días en el campo, aprendiendo las tareas diarias o simplemente disfrutando de increíbles amaneceres, grandes cenas familiares con productos orgánicos, un cielo repleto de estrellas y el profundo silencio nocturno. Desacelera con un viaje puramente experiencial y relajante y disfruta de unas vacaciones diferentes.

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¿Qué es el agroturismo?

Generalmente realizado en un contexto campestre, como fincas, campos o pequeños poblados, el agroturismo ofrece como principales atractivos la tranquilidad de su entorno y el contacto con la naturaleza para relajarse y descansar. Eso sí, si no te apetece estar sin hacer nada en todo el día, también puedes participar de caminatas, cabalgatas, paseos de avistaje de pájaros, safaris fotográficos o viajes de pesca, entre otras cosas.

Dependiendo del lugar que elijas para hacer turismo rural también podrás estar en estrecho contacto con las tareas cotidianas del campo, como darle de comer a los animales, ordeñar vacas o sembrar semillas mientras sientes la tierra entre tus manos. También podrás cuidar de las plantas, hacer queso, amasar el pan que luego comerás en el almuerzo, recolectar fresas o naranjas y pisar uvas, entre muchas otras actividades que te permitirán vislumbrar un estilo de vida distinto al que estás [email protected]

Actividades de agroturismo ¿qué puedes hacer en tu viaje al campo?

Actividades de agroturismo

Las actividades varían según el destino que hayas elegido, pero si hay una que destaca de entre las demás, esa es la cabalgata. Si quieres disfrutar de una experiencia poco habitual pero sumamente estimulante, no pierdas la oportunidad de dar un paseo a caballo por la zona que vayas a visitar. Algunas excursiones pueden durar todo el día, o incluso más de un día.

Si lo de los caballos no va contigo, puedes recorrer el campo en bicicleta y disfrutar de otra manera del entorno natural que te espera en tu destino.

Otra gran excursión son los viajes de pesca. Dependiendo de si el lugar que visitas tiene o no cultura pesquera, podrás encontrar gente muy entrenada que te enseñará a pescar y te mostrará los mejores puntos de la región para hacerlo.

Para los más pequeños se suelen organizar salidas diarias a algunas granjas de los alrededores, o incluso puedes encontrar hospedajes que tengan también una granja incluida, lo que será una experiencia increíble para tus peques. La idea es que puedan conocer de primera mano a todos los animales, darles de comer, ordeñar a las vacas, ver a las crías y aprender curiosidades de cada especie.

Momento culinario

Según la época del año en la que viajes, podrás saborear una u otra faceta de la cocina campestre. En invierno se imponen los platos más calóricos, muchas carnes asadas, guisos, sopas y postres ricos en grasas. En verano hay mayor variedad de frutos y vegetales, por lo que las comidas se vuelven más livianas, frescas y con muchos ingredientes crudos.

Las catas de quesos y fiambres se degustan todo el año y son también un gran reclamo gastronómico de los espacios dedicados al agroturismo.

En cuanto a las bebidas, son muchos los alojamientos rurales que elaboran sus propios vinos, cervezas y/o licores caseros que te permitirán conocer el proceso e, incluso, participar de él.

El agroturismo y el contacto con los animales

Atención personalizada

La mayoría de los alojamientos dedicados al turismo rural están atendidos por sus propios dueños; gente que siempre ha vivido allí y que abre las puertas de su hogar para que compartas las actividades cotidianas con ellos.

La cocina rural está a la orden del día, por lo que es muy común que las comidas se preparen con ingredientes naturales, recién salidos de la huerta.

En estos sitios no solo estarás invitado a cocinar, sino que de paso aprenderás alguna que otra receta casera para practicar de regreso a casa. Compartirás la mesa con los dueños de casa y hasta quizás puedas escuchar algún relato o leyenda de su tierra.

Tipos de alojamiento dedicados al agroturismo

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Las propuestas en cuanto a alojamiento son variadas: puedes pasar unos días compartiendo casa e incluso la habitación con otros viajeros o tener tu cabaña alejada de todo y de todos. Hay edificios históricos que ofrecen este servicio, pero también existen pequeñas casitas de campo con los servicios básicos y la mejor atención, lejos del ruido y la aceleración de las grandes ciudades. Dentro de las distintas categorías de estos hospedajes se pueden destacar las siguientes:

Casa rural

Las casas rurales son caserones amplios donde se comparten los sitios de uso común como la cocina, el salón, el comedor o, en algunos casos, el baño. Podrás tener una habitación privada, pero de seguro pasarás la mayor parte del tiempo en el espacio común compartiendo experiencias con el resto de los huéspedes.

Si vas en grupo, el servicio de las casas rurales generalmente ofrece una agenda de servicios y actividades tanto para adultos como para niños, de forma que puedas aprovechar cada día al máximo.

Después de las actividades es común que vuelvas [email protected] Aprovechando las ganas de relajarse, durante las noches suelen tener lugar grandes comilonas con alimentos producidos allí mismo: delicias naturales y artesanales que siempre te dejarán con el estómago lleno y el corazón contento.

Imagen de un paisaje típico del agroturismo

Alojamiento y hoteles rurales

Estos alojamientos son más grandes que las casas rurales y generalmente cuentan con un servicio más amplio: baños privados, servicio de bar y grandes salones, llegando a tener salas de conferencia para grandes eventos.

Tendrás mas opciones en cuanto a las habitaciones –sea por tamaño o calidad– y además cuentan con servicios de caminatas, cabalgatas y visitas con guías de la zona. Algunos también ofrecen senderos de interpretación donde podrás guiarte tu solo.

Centros de turismo rural

Ideados para vacacionar en familia, esta opción pierde bastante el encuentro íntimo y profundo con la naturaleza y la calidez de la atención personalizada, pero a cambio ofrece un abanico de actividades y comodidades ideales si viajas en familia.

Los centros de turismo rural poseen guías para realizar actividades por la zona y animadores para las actividades que pueden realizar los niños. En algunos de estos establecimientos existen incluso restaurantes e instalaciones secundarias como gimnasios o saunas.

Albergues

Los albergues son un tipo de alojamiento muy económico, casi siempre ocupado por jóvenes viajeros con su mochila al hombro. Las habitaciones en estos sitios son compartidas en su mayoría y se ofrecen actividades durante el día para disfrutar del entorno natural. Allí podrás cuidar plantas, animales de granja o realizar cabalgatas en grupo.

Generalmente, por las noches –dependiendo de la época del año– se organiza una gran cena para que todos los huéspedes se conozcan entre sí. Ideal para las personas que buscan contacto con la naturaleza, pero que también quieren conocer gente nueva y hacer amigos.

Cabañas y bungalows

Si lo que buscas es intimidad y tranquilidad absoluta, las cabañas y bungalows son la mejor opción. Este tipo de edificaciones suelen encontrarse dispersas en una amplia superficie de tierra, lo que permite disfrutar del silencio o los sonidos de la naturaleza.

En una cabaña común contarás con cocina, baño y un dormitorio. Generalmente no ofrecen actividades grupales ni cenas conjuntas. Las cabañas son el espacio ideal para el relax, Pensado especialmente para familias o parejas. Como están ubicadas en entornos campestres, las opciones de actividades son muchas, pero claro: debes organizarlas tu mismo o contratar un paquete de excursiones aparte.

El agroturismo como forma de viaje ideal para la familia

¿Qué traerte como recuerdo de un viaje de agroturismo?

Los recuerdos favoritos de este tipo de viajes son productos artesanales, sobre todo embutidos, dulces, miel y todo tipo de productos locales. También puedes llevar objetos decorativos como flores secas y vasijas de barro, o utensilios de cocina de madera: platos, bandejas y tablas para tapas.

Lo que llevas de regreso

En un viaje de agroturismo son muchas las cosas que nos llevamos a casa. Además de los quesos caseros y las mermeladas, podrás sentir que te has relacionado con la naturaleza de otra manera: tomando lo que necesitas para vivir mientras admiras el asombroso paisaje. De alguna manera sentimos que le debemos algo a la tierra y comenzamos a respetarla más. Esa es también la finalidad del agroturismo, entender que hay algo más allá de la ciudad en la que vivimos que es necesario conocer y apreciar.

Esperamos que este artículo sobre los viajes de agroturismo te haya gustado y te ayude a planificar tu próxima escapada. Si así fue, no dejes de compartirlo y ayudar a otros viajeros a ponerse en contacto con la naturaleza, incluso sin alejarse mucho de casa.

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