Guía para visitar las Cascadas de Las Pilas, en Zamora

Ubicadas a unos pocos kilómetros de la ciudad de Zamora, las Cascadas de Las Pilas se presentan como una excursión ideal para quienes buscan paisajes imponentes y paseos agradables y de baja dificultad.

Para llegar hasta las cascadas deberás primero dirigirte hacia el pequeño municipio de Almaraz del Duero, ubicado a menos de 20 kilómetros de la ciudad. Desde allí te espera un pequeño paseo de unos 10 kilómetros a pie , sumando ida y vuelta, que, gracias a su accesibilidad, es posible realizar con niños o perros sin mayores complicaciones.

Si quieres saber más sobre las Cascadas de Las Pilas y sobre cómo llegar, sigue leyendo y te contamos todo sobre este hermoso paisaje natural.

¿Qué son las Cascadas de Las Pilas de Zamora?

Las Cascadas de las Pilas son dos espectaculares saltos de agua consecutivos que están ubicados junto al cauce del río Duero y cuya principal curiosidad, y gran responsable de su belleza, es que el agua cae en unas pozas, o pilas, metidas entre las rocas antes de pasar a formar parte del Duero.

El origen de estas aguas está en el cauce del pequeño arroyo de los Molinos, desde el que caen para formar parte del ya mencionado río.

Además, las Cascadas de Las Pilas son una excursión ideal, ya que combina hermosos paisajes, algo de aventura y un nivel de dificultad accesible, que la convierte en una escapada perfecta.

Cómo llegar a las Cascadas de Las Pilas

Para llegar hasta las Cascadas de Las Pilas tendrás que realizar una excursión a pie de unos 5 km de ida y 5 de vuelta, aproximadamente, desde Almaraz del Duero a través de una pista forestal enmarcada por infinitos campos de cultivo.

También tienes la opción de hacer la mayor parte en coche, así que si no quieres tirarte un par de horas caminando para disfrutar de este hermoso paisaje, puedes optar por esta otra alternativa.

Desde el centro de Almaraz del Duero deberás atravesar el pueblo en dirección a una antigua iglesia del siglo XVI, que se encuentra cerca de una fuente románica construida en el siglo XII. En ese punto es cuando deberás decidir si sigues a pie o en coche.

Si decides ir en coche deberás hacer los primeros 4 kilómetros del recorrido conduciendo a lo largo del camino agrícola que sale frente a ti, hasta el punto en el que comienza la bajada al Duero. Por el coche no te preocupes, que el Ayuntamiento habilita un pequeño aparcamiento para que lo dejes mientras vas y vuelves de visitas las Cascadas de Las Pilas.

Si, en cambio, prefieres hacer la excursión a pie, deberás aparcar junto a la fuente románica que mencionamos y empezar a caminar por la pista que sale desde ahí.

Las cosas como son: si bien la dificultad es baja, pedirle a un niño que camine 10 kilómetros para ver caer un montón de agua (venga, que tampoco le estás prometiendo un viaje a Disney) no parece lo más acertado, por lo que si viajas con tus peques creemos que es mejor que te decantes por la opción de ir en coche y terminar el recorrido a pie.

Visita a las bodegas subterráneas de Fermoselle
Paseo en barco por los Arribes del Duero
Paseo en barco por el Parque Natural del Duero Internacional

Descripción de la Ruta

  • Distancia: 9,81 km
  • Desnivel positivo: 244 m
  • Dificultad técnica: Fácil
  • Desnivel negativo: 244 m
  • Altitud máxima: 806 m
  • Altitud mínima: 655 m
  • Tipo de ruta: Circular

La calle sobre la que se encuentra la fuente se convierte, unos pocos metros más tarde, en la pista de tierra que te llevará hasta las Cascadas de Las Pilas. Para llegar bien solo tendrás que seguir las indicaciones que van haciendo referencia a la «Ruta 3». Esta primera parte es quizás la más aburrida, ya que el paisaje es un campo de cultivo tras otro, lo que puede llegar a ser bastante monótono (otro motivo para ir en coche si vas con peques).

Menos de 2 km después de haber comenzado la travesía frente a la fuente se te aparecerá una bifurcación en el camino, en donde deberás continuar por el camino de la izquierda que, unos 500 metros después, te llevará a una segunda bifurcación, en la que tendrás que continuar, esta vez, por la derecha.

Al tomar la derecha en esta segunda bifurcación te encontrarás, a unos 350 metros, con el parking de las Cascadas de Las Pilas. Si llegaste hasta allí con coche, aparca, sino sigue caminando por el mismo camino.

Al seguir te encontrarás con una última bifurcación. En este caso es indiferente qué opción elegir, ya que ambas alcanzan las cascadas y ambas tienen una longitud similar. La dificultad, eso sí, es algo (casi nada) mayor en el camino de la izquierda.

Tras esta elección el paisaje cambia, ya que más adelante se abre de par en par para comenzar a descender camino al río, ofreciendo así una de las mejores vistas de la escapada. Unos pocos metros mas, y ya estarás junto a las Cascadas de Las Pilas.

¿Qué ver en las Cascadas de Las Pilas?

Construcciones abandonadas

Desde un antiguo molino que fue prácticamente devorado por las aguas de la presa de Villalcampo hasta algunos antiguos corrales de piedra que los lugareños utilizaban para guardar y proteger su ganado, son varias las construcciones abandonadas que puedes descubrir durante tu visita.

Pueblo abandonado

Siguiendo en la misma línea, durante tu paseo podrás ver también los restos de un antiguo pueblo minero abandonado. Su momento más importante fue cuando daba cobijo a los trabajadores de las minas de estaño de Almaraz del Duero a finales del s.XIX y principios del s.XX.

Paseo en barco por los Arribes del Duero
Tour en 4x4 por los Arribes del Duero
Excursión al Parque Natural Arribes del Duero

Cuevas

Poco antes de llegar a las cascadas podrás encontrar, en un camino que se abre hacia la izquierda, unas cuevas naturales realmente chulas. Allí, además de poder divisar con claridad el río Duero, podrás contemplar algunas de las muchas aves que han construido sus nidos dentro de las cuevas precisamente.

Las cascadas

Lógicamente, en una excursión a las Cascadas de Las Pilas no puedes perderte las cascadas.

El punto fuerte de estas cascadas no es solo lo hermoso de la cascada en sí, sino sus pilas y lo peculiar de sus paredes de piedra. Un paisaje así se encuentra pocas veces, por lo que si decides visitarlas, podemos asegurarte que no te decepcionarán.

Puedes pasar de una cascada a la otra a través de un túnel abierto en la piedra que mola bastante. Desde la segunda cascada, si atraviesas un pequeño pasadizo entre las rocas podrás alcanzar un mirador natural que te ofrecerá una impagable vista de la pila de la segunda cascada y del río Duero.

¿Cuándo es la mejor época para visitar las cascadas?

Probablemente, si vas a hacer una excursión para ver un par de cascadas lo que esperas es que esas cascadas tengan agua, ¿no? Pues si tu respuesta es sí, evita el verano, ya que el caudal de las mismas baja y el espectáculo es menos espectacular, valga la redundancia.

En cambio, si visitas la zona en primavera estarás descubriendo este hermoso rincón de la provincia de Zamora en su momento de esplendor.

Artículos relacionados

Deja un comentario