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10 preguntas (y sus respuestas) sobre las Cataratas del Niágara

Las Cataratas del Niágara es el típico atractivo que todo el mundo conoce a través de series y películas americanas, pero del que realmente sabemos poco, más allá de que son unas cataratas, que están en algún punto entre Canadá y Estados Unidos, y que se llaman «del Niágara», suponemos que porque debe haber un río Niágara cerca o algo así, ¿verdad? Pues para arrojar un poco de luz sobre esta hermosa atracción natural hemos creado este artículo con diez preguntas que vale la pena responder sobre las Cataratas del Niágara. ¡Empecemos!

¿Dónde están situadas las Cataratas del Niágara?

Las Cataratas del Niágara constan de dos cascadas que marcan la frontera entre el estado de Nueva York, en Estados Unidos, y Ontario, en Canadá.

Las «Cataratas Americanas» (American Falls) están ubicadas en el lado estadounidense de la frontera, mientras que las Cataratas Canadienses (o Horseshoe Falls) se ubican del lado canadiense. A la derecha de las Cataratas Americanas hay una cascada más pequeña que ha sido separada de las American Falls por fuerzas naturales, que generalmente se llama Bridal Veil Falls.

¿Cuánto cuesta la entrada a las Cataratas del Niágara?

Nada. Las Cataratas del Niágara se encuentran en un lugar público, en terreno de los Parques del Niágara. Se puede acceder de forma gratuita las 24 horas, los 7 días de la semana durante todo el año. Sin embargo, las atracciones de los alrededores sí deben pagarse, aunque no son necesarias para disfrutar de la experiencia única de contemplar esta maravilla de la naturaleza. 

¿Dónde nace el río de las Cataratas del Niágara?

El río Niágara, que da nombre a las cataratas, nace en el extremo noreste del Lago Erie, y fluye hacia el norte hasta su desembocadura en el Lago Ontario, unos 20 km al norte de las cataratas.

¿De dónde proviene el nombre de «Niágara»?

Se cree que Niágara es un derivado de la palabra iroquesa, «Onguiaahra», que fue anglicanizada por los misioneros (los iroqueses fueron una confederación de nativos americanos del noroeste del continente).

El nombre aparece en los mapas ya en 1641. El significado generalmente aceptado es «El Estrecho». Algunos piensan que se derivó de la estrecha vía fluvial que fluye hacia el norte desde los lagos Erie hasta el lago Ontario. Los primeros mapas no se refieren al río Niágara sino al estrecho del Niágara, que es más correcto.

¿A dónde volar para visitar las cataras?

Los tres aeropuertos más cercanos y, por tanto, más cómodos para volar a ver las cataratas son:

  • Buffalo Niagara International Airport: ubicado del lado estadounidense, está a unos 45 minutos en coche de las cataratas.
  • Niagara Falls Airport: también del lado estadounidense, este aeropuerto está aún más cerca de las cataratas, a poco más de 10 minutos en coche.
  • Toronto Pearson International Airport: del lado canadiense, el aeropuerto más cercano es el Toronto Pearson International Airport. Eso sí, el viaje será un poco más largo: te tomará algo más de una hora y media.

¿Con qué moneda se paga la entrada?

Como ya hemos dicho, es completamente gratis contemplar las cataratas, aunque sí hay que pagar atracciones, restaurantes, parking y otros servicios, por lo que la pregunta es válida.

Debido a que las Cataratas del Niágara cruzan la frontera y existen tanto en Estados Unidos como en Canadá, la mayoría de las atracciones y comercios, tanto del lado estadounidense como del lado canadiense, aceptarán dólares canadienses y estadounidenses por igual, así como tarjetas de crédito y débito. 

Eso sí, ten en cuenta que es posible que la tasa de cambio que ofrecen muchos comercios no puede no ser exactamente igual a la tasa nacional real, por lo que es difícil predecir los gastos exactos si piensas manejarte con efectivo.

¿Es cierto que las Cataratas del Niágara se congelan?

A lo largo de los años, las Cataratas del Niágara se han congelado en algunas temporadas. Ahora bien, la realidad es que mayoría de las veces las cataratas solo se congelan de forma parcial.

La única vez que hubo congelación total tanto de las cataratas como del río fue el 29 de marzo de 1848. Ese día, hubo un atasco de hielo en el río que hizo posible la congelación completa.

Fuera de aquel día, las cataratas se han congelado parcialmente algunas veces en la década de 1900 (como 1906 y 1911), así como en la década de 2000 (2014, 2017 y, más recientemente, en 2019).

Aparte de 1848, la única otra vez que estuvo cerca de congelarse completamente fue en 1912 cuando se congeló American Falls. Sin embargo, un poco de agua siguió goteando de las cataratas mientras que las cataratas canadienses corrían normalmente.

¿Cuál es el origen de estas cataratas?

Las Cataratas del Niágara se formaron hace más de 12.000 años, al final de la Edad de Hielo. En ese momento se liberaron grandes torrentes de agua debido al derretimiento del hielo, que desembocaron en el río Niágara.

Posteriormente, el agua se precipitó sobre el borde de la escarpa del Niágara, hasta lo que ahora se conoce como Lewiston, Nueva York. Finalmente, la fuerza del agua desgastó las capas de roca y las Cataratas del Niágara se movieron río arriba, alcanzando su ubicación actual.

¿Sabías qué? Para preservar las cataratas de la propia erosión del agua, su volumen se ha reducido mediante el desvío de agua hacia una central hidroeléctrica cercana.

¿Por qué son tan famosas?

Es una combinación de varios factores. Primero porque a todo ser humano le mola ver agua caer desde muy alto (sí, así de básicos somos). Segundo, y ya fuera de bromas, porque la combinación de altura (50 metros en promedio, aprox) con caudal (unos 160.000 litros cúbicos por minuto) hace de estas cascadas un verdadero espectáculo. Y tercero, porque como son, probablemente, el atractivo natural más importante cerca de Nueva York, es habitual que se lo nombre en todo tipo de series y películas ambientadas en esa ciudad, por lo que el nombre siempre está sonando en la televisión.

¿Vale la pena visitar las Cataratas del Niágara?

Sí, absolutamente. Lógicamente, si vives en Europa no te vamos a decir que cruces todo el Atlántico solo para ir a verlas, pero si estás pensando en meterla o no dentro de tu plan de viaje a Estados Unidos o Canadá, puedes estar [email protected] de que no te arrepentirás de incluirlas.

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